30/05/2011 | Recreativo

Las máquinas ¡Rasca Ya! de la ONCE no tienen espacio en los bares de la Comunidad murciana

Terminales de GTech, empresa encargada de dotar a la ONCE



 
Opergame

Las administraciones regionales siguen pronunciándose a cuenta gotas sobre las máquinas de juego que la ONCE ha introducido en los establecimientos hosteleros. La última en hacerlo ha sido Murcia que después de una consulta realizada por la Federación Murciana del Recreativo (Femure) ha ratificado la imposibilidad de instalar estas máquinas en los bares en los que ya existan unidades de tipo A o tipo B porque así lo recoge la Ley 2/1995 reguladora del juego y las apuestas, tras la redacción propuesta por la Ley 12/2006 de 27 de diciembre de medidas fiscales.

"En nuestro caso estaba muy claro de que estas máquinas de la ONCE eran incompatibles con las ya existentes ya que la Ley establece claramente que no pueden convivir, así que para poder poner una de ellas en un bar donde ya hay máquinas de juego, es necesario que el propietario renuncie, algo que tampoco es muy factible debido a los contratos existentes", señala Juan Antonio Ródenas, secretario general de Femure.

Y es que si nos acercamos al texto, concretamente al artículo 12 que concreta las clases de establecimientos y locales en los que está permitido el juego, en su apartado 3 se permite la autorización de la explotación "de máquinas recreativas y de azar de tipo B en establecimientos hosteleros, clubes y demás locales análogos, en las condiciones que se determinen reglamentariamente". A esto se suma un segundo párrafo que especifica que "en estos establecimientos no podrán concurrir juegos de los citados anteriormente con cualquier otro tipo de juego, sea público o privado. Si los titulares de estos establecimientos optaran por la realización de modalidades de juego público o privado distintas a las máquinas recreativas y de azar de tipo B, éstas no podrán ser autorizadas".

"Hemos pasado copia de todo ello a los empresarios así como la Federación de Hosteleros Murcianos para que se lo hagan llegar a sus socios", explica Ródenas. La advertencia ya ha dado sus primeros resultados, ya que como nos asegura el responsable del colectivo las dos máquinas de cuya instalación tenían conocimiento han sido retiradas, aunque desconocen el número total de ellas en la región.

Desde Femure confían en que los retornos más atractivos de las tipo B, que rondan entre el 40% y el 50% de los beneficios, sean el aliciente necesario para que los empresarios hosteleros se decanten por esta fórmula y no por los juegos de la ONCE, cuyas ganancias a priori son más escasas ya que aunque las recaudaciones pueden ser interesantes, el porcentaje que se lleva el dueño del restaurante es bastante menor.

"Creemos que aquí en Murcia no vamos a tener muchos problemas al respecto, aunque estamos seguros que en las comunidades en las que se permita la instalación de los dos tipos de máquinas se hará, luego habrá que ver si funciona o no", señalan desde Femure que se encuentra a la espera de que salga adelante el nuevo Reglamento que permitirá las apuestas deportivas, otra opción que se ha quedado fuera de los establecimientos de hostelería.

"Tenemos 160 salones, más los casinos y los bingos, con lo que superaremos los 170 puntos donde instalar las apuestas, son espacios más que suficientes, además aparte está la instalación de las casas de apuestas", destaca Ródenas. Aún así, su entrada en los bares está abierta al acuerdo entre empresarios y Administración. "Nos hemos comprometido a estudiar que si puede ser una buena oportunidad de negocio pueda incluirse en un futuro.

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