18/04/2011 | Póker

PokerStars, Full Tilt Poker y Absolute Poker sufren el cierre de sus páginas web en EEUU

Pokerstars no podrá ofrecer juego con dinero real en EEUU



 
Opergame

Se acabó el poker online en Estados Unidos. El Gobierno Federal se pone serio para hacer cumplir la Unlawful Internet Gambling Enforcement Act, Ley aprobada por el Congreso en 2006 por la que se prohibió todo tipo de apuestas a través de la red, cerrando las principales páginas de juego e imputando a los directivos de las compañías por blanqueo de capitales y fraude bancario.

Si hace sólo unos meses hablábamos de la intención de varios estados, entre ellos Nevada, Nueva Jersey o Florida, de legalizar las apuestas online para dotar a este juego que arrastra a más de 15 millones de usuarios estadounidenses de un marco legal para normalizar su práctica y permitir a los diferentes Estados controlar la fiscalidad de las empresas, ahora esta corriente salta por los aires con la decisión del fiscal Preet Bharara y la inhabilitación de los dominios efectuada por el FBI. O se regula a nivel estatal y se vuelven a permitir el poker, las apuestas y los casinos a través de Internet o no habrá más páginas que puedan ofrecer estos juegos.

Las primeras afectadas han sido PokerStars, Full Tilt Poker y Absolute Poker que, desde el pasado viernes, tienen desactivadas las mesas virtuales de dinero real y a sus responsable como acusados, con un listado de once nombres hecho público por la Fiscalía: Isai Scheinberg, Raymond Bitar, Scott Tom, Brent Beckley, Nelson Burtnick, Paul Tate, Ryan Lang, Bradley Franzen, Ira Rubin, Chad Elie y Jonh Campos.

Según Preet Bharara existen pruebas del "complejo sistema de fraude" elaborado por los imputados a los que se les asocian delitos de soborno a pequeños bancos, blanqueo de capitales y evasión de impuestos a través de sociedades que operan desde paraísos fiscales como las Islas de Man, Costa Rica o ubicaciones europeas. Se enfrentan a multas de hasta tres millones de dólares por ofrecer incentivos económicos a estos bancos que permitían las operaciones de las casas de apuestas con los usuarios, mientras las pérdidas en ingresos ni siquiera se han calculado, aunque si tenemos en cuenta las estimaciones que han realizado diversas consultoras americanas los beneficios del juego online se acercan a los 25.000 millones de dólares anuales.

Esta decisión va tener dos consecuencias inmediatas. La marcha definitiva de todas las compañías similares a las puestas en el punto de mira y la reapertura del debate sobre si deben ser legalizados estos juegos, como demandan muchos profesionales de la industria del juego ante el desplome de los ingresos, en contra del crecimiento experimentado por modalidades como el poker.

También se pone cierto freno a las alianzas creadas en los últimos meses entre los grandes casinos y las web de juego, una unión que se había generalizado por todo el país y que ahora da marcha atrás paralizando proyectos y soluciones en las que se venía trabajando con vistas a la apertura del juego online en varios Estados.

Agregar comentario
Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios