04/05/2011 | Recreativo

Los empresarios de Baleares reclaman una reformulación fiscal

Gráfica con la reducción del número de máquinas en Baleares




 
Opergame

"Un sector que sólo tiene instaladas un 20% de las máquinas electrónicas que la Administración ha autorizado para sus establecimientos es una señal clara e inequívoca de que no estamos haciendo algo bien". Esta es una de las conclusiones que pudo extraerse de la reunión celebrada el pasado 2 de mayo entre los empresarios del recreativo de Baleares con motivo de la asamblea anual de Sareiba.

Entre los numerosos temas que se trataron, como no, el principal fue la actual situación del sector. Con un parque de máquinas que se ha reducido cerca de un 6% en lo que va de año, registrando una pérdida de 368 unidades, casi el doble de las que se dieron de baja en el mismo periodo del año anterior, y una mala situación económica generalizada de las empresas del sector, las soluciones más urgentes pasan por una reformulación fiscal y la creación de un nuevo marco jurídico. Al menos así lo estiman desde este colectivo que viene alertando de la tendencia negativa desde hace más de dos años.

Lo más probable es que las condiciones jurídicas experimenten una actualización antes de comenzar el verano con la entrada en vigor del nuevo Decreto que permitirá las máquinas tipo E y un nuevo modelo de tipo B, el aumento de los premios, la interconexión o la introducción de las multipuestos en la hostelería. "Su aprobación es inminente, de ahí que lo más urgente ahora sea establecer un nuevo marco fiscal", explican fuentes del colectivo empresarial que recuerda que en la actualidad un total de 70 empresas viven del juego en la comunidad con 130 salones repartidos por las islas.

Según los datos manejados por la asociación, de este sector dependen mil puestos de trabajo directo y unos trescientos indirectos, además de contribuir a las arcas públicas con 7,8 millones de euros en concepto de tasas fiscales el pasado año. La crisis se traduce de manera automática en pérdidas empresariales, reducción de empleos y bajas de máquinas, con los consecuentes perjuicios sociales y económicos que desembocan en el cierre de establecimientos.

Desde Sareiba consideran que estos son motivos más que suficientes para que la Administración atienda, si no todas, parte de sus reivindicaciones para afrontar un periodo que todavía se prevé complicado y a pesar de que se avecinan grandes cambios con la nueva Ley del Juego que, al menos, como destacan desde el colectivo, acabará con la ilegalidad de estas empresas.

Agregar comentario
Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios