15/09/2011 | Casino

Los ingresos del Juego privado también se contraen en Portugal

Entrada del Casino de Estoril, uno de los más grandes de Europa. Foto: Aires Dos Santos, fotopedia




 
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Al igual que está sucediendo en el mercado español, en la vecina Portugal la crisis tampoco trae consigo un periodo de mayor bonanza para el sector del Juego y el Recreativo; al contrario de lo que reza ese dicho de que "en épocas de crisis se juega más".

Recordemos que, en Portugal, la actividad de los juegos de azar se reduce únicamente a la Santa Casa da Misericórdia de Lisboa (entidad que rige diversas loterías públicas), a un grupo de menos de 20 salas de bingo (instaladas en clubes deportivos) y a los once casinos repartidos por el país: Alvor, Chaves, Espinho, Estoril, Figueira da Foz, Madeira, Lisboa, Monte Gordo, Póvoa, Vilamoura y Tróia (el último en abrirse, a principios de este año). El conjunto de estos casinos está explotado, en régimen de concesión pública, por cuatro grupos empresariales.

El Grupo Estoril Sol, que opera los casinos de Lisboa y Estoril (dos de los más grandes de Europa) junto con el de Póvoa de Varzim, ha aportado datos referentes a los ingresos recaudados en el primer semestre del 2011. En un comunicado a la Comisión del Mercado de Valores, el Grupo informa lo siguiente: "la crisis económica y financiera vivida en los últimos años, tanto a nivel nacional como internacional, unida a la creciente e impune proliferación del Juego online, sin cualquier acción preventiva o represiva por parte del Estado, ha afectado de forma especial a la actividad del juego en los casinos portugueses, como se comprueba por la bajada continua en los últimos registros de ingresos semestrales; siendo en este primer semestre del 2011 los más bajos de los últimos doce semestres registrados".

En concreto, los ingresos del conjunto de los casinos portugueses alcanzaron un total de 158,6 millones de euros; es decir, 9,1 millones de euros menos que el mismo periodo del pasado año. Por tipos de juego, las slots o máquinas tragamonedas y otros tipos de máquinas automáticas de azar (que representan el grueso de ingresos, con una cuota del 83,6%) sufrieron una caída del 5%; por su parte, los juegos de mesa y banca (que acaparan un 16,4%) se vieron aún más perjudicados, con un descenso del 7,8%.

Cabe apuntar que, pese a que la oferta de los casinos no se reduce únicamente a la oferta de juegos de azar y máquinas (como ya es costumbre, también incluyen una oferta de restauración y ocio),  Grupo Estoril Sol reconoce que el 97,1% de los beneficios operativos procede del Juego.

La tendencia, por tanto, sigue siendo decreciente. Según la información recogida en el diario Público.pt (y aportada por la asociación portuguesa de casinos APB), el sector sufrió pérdidas del 11,1 por ciento en el cómputo de los años 2009 y 2010. Por lo que llevamos del presente curso, la dirección parece ser la misma. Pese a que el número de clientes que visitan los casinos se mantiene en un nivel notable – declararon fuentes de la asociación al medio local – el poder adquisitivo a título individual se ha disminuido con creces; es decir, la misma tendencia detectada en los casinos españoles.

Por lo pronto, las perspectivas del grupo empresarial no son halagüeñas: "la contracción de la demanda interna, amén del incremento de los impuestos, la restricción del acceso al crédito, el alto nivel de desempleo y el congelamiento de los salarios seguirán afectando a la economía y, en consecuencia, a la actividad del grupo y a los ingresos de nuestros casinos y de los casinos portugueses".

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