26/04/2011 | Póker

Las casas de poker online defienden la legalidad de su negocio ante el Departamento de Justicia de EEUU



 
Opergame

La batalla legal entre las principales casas de poker online del planeta y el Departamento de Justicia de Estados Unidos no ha hecho más que comenzar después de que las autoridades norteamericanas cerrasen las páginas web de PokerStars, Full Till Poker y Absolute Poker antes de Semana Santa y las empresas de juego respondiesen defendiendo su inocencia y la legalidad de sus prácticas en diferentes comunicados oficiales.

Varios directivos de las tres compañías están acusados de soborno a pequeñas entidades bancarias, blanqueo de capitales y evasión de impuestos, ya que el juego online está prohibido en el país desde 2006 la Unlawful Internet Gambling Enforcement Act. Según los argumentos sostenidos por el Fiscal que lleva el caso, las empresas habían llegado a acuerdos con bancos americanos para permitir que los jugadores pudiesen apostar con dinero real a través de estas sucursales, mientras que ninguna pagaba impuestos en EEUU al tener sus unidades centrales ubicadas en paraísos fiscales.

Tras el impacto inicial, el pasado 21 de abril llegó el acuerdo por el que la Oficina del Fiscal del Distrito Sur de Nueva York desbloqueaba los dominios .com de PokerStars y Full Till Poker. Se sigue manteniendo la prohibición de jugar con dinero real dentro de las fronteras estadounidenses, pero se despejan las dudas generadas en el resto del mundo, algo que no sucede igual con los fondos de miles de jugadores americanos que siguen sin poder recuperarlos.

"Desgraciadamente, aún quedan muchos impedimentos prácticos y legales para poder devolverles a los jugadores sus fondos en el futuro próximo. Como resultado de la actuación policial, no existe una forma de pago autorizada por los EEUU para que cobren sus fondos y Full Tilt Poker no tiene constancia exacta de los millones de dólares en fondos de jugadores embargados por el Gobierno", explican desde la casa de apuestas.

Algo diferente es la postura de PokerStars, que asegura que "devolverles a los jugadores estadounidenses sus fondos es la principal prioridad y la compañía está preparada para comenzar el proceso". La compañía mantiene que los depósitos están completamente a salvo ya que "las leyes licenciatarias de la Isla de Man (similares a las de otras jurisdicciones donde PokerStars tiene licencias) exigen que todos los fondos de las cuentas estén separados de los bienes de la compañía", por lo que el dinero está disponible y no embargado como afirman desde Full Till Poker.

Mientras la normalidad llega al juego con dinero real fuera de los EEUU, las compañías siguen sufriendo una oleada de abandonos ante la incertidumbre de su futuro, de ahí el empeño de ambas empresas en demostrar la legalidad de su actuación. En este sentido Full Till Poker opta por mostrarse más cauta y PokerStar se decanta por negar "categóricamente los alegatos presentados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos".  "Se están tomando todas las medidas necesarias para defender con firmeza no sólo a la empresa, también a los dos acusados a título personal", afirman en el mismo comunicado.

El conflicto cuenta con todas las papeletas para convertirse en un largo proceso judicial en el que todavía nadie sabe quién saldrá perdiendo. Por ahora, los jugadores norteamericanos son los principales afectados y, después, las compañías acusadas que se ven privadas de los cientos de millones que genera este mercado en el país. Por su parte, las regulaciones siguen estancadas en Estados como Nevada o Nueva Jersey, mientras avanzan en jurisdicciones como la de Columbia.

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