03/02/2011 | Recreativo

La liberalización de las tipo A no avanza

Las tipo A, en todos sus formatos, esperan que las CC.AA. por fin den un paso al frente.



 
Opergame

Prácticamente igual que hace un año. Así se encuentra la reglamentación de las arcade en nuestro país. Algunas comunidades autónomas han optado por adaptar su reglamento a la Directiva Bolkestein y liberalizar la instalación de este tipo de máquinas recreativas, mientras la gran mayoría mantiene las mismas exigencias que hace una década.

El pasado mes de marzo realizábamos, en la revista Operador del Recreativo, un amplio reportaje sobre el estado de la regulación en las diferentes regiones, ahora volvemos a hacer el estudio para comprobar que no se ha avanzado nada.

En Andalucía, el reglamento que afecta a las tipo A sigue siendo el Decreto 250/2005, una norma que mantiene las mismas exigencias que para una tipo B y que, en principio, no pretende adaptarse a las nuevas tendencias por considerar que las máquinas carecerían del control necesario para garantizar la protección de los menores, tal y como nos aseguran desde el departamento de juego de la Junta de Andalucía.

Tampoco se ha movido nada la situación en Murcia que continúa a la espera de la actualización del Decreto 72/2008 con la aprobación de la nueva Ley del Juego en la que trabaja la comunidad.

En la misma situación encontramos a Aragón. No se ha llevado a cabo la transposición porque se considera que la Directiva Europea excluye expresamente el juego de los servicios que propone liberalizar. El gobierno aragonés considera que las tipo A deben regirse por las normas que afectan a las máquinas de juego en general, de ahí que mantenga los requisitos administrativos del Decreto 163/2008 de 9 de septiembre. Esta es también la opinión del departamento de juego de la Comunidad Valenciana.

Ni en Baleares ni en Cantabria se ha producido la adaptación, sin embargo, sus administraciones conservan en su agenda la intención de liberalizar las recreativas. El mismo caso encontramos en Navarra, donde todavía se exige licencia de instalación y homologación, dos trámites que deberían desaparecer si consigue aprobarse el reglamento en elaboración antes de las elecciones, y País Vasco.

En el extremo contrario se sitúan las comunidades que sí han apostado por una mayor libertad para la instalación de las recreativas. Incluso en este caso, encontramos pequeñas diferencias entre las regiones que han optado por eliminar por completo las licencias de instalación y homologación, como en los casos de Extremadura y La Rioja, y las que han liberalizado el sector conservado la exigencia de inscripción de las unidades. Hablamos de Castilla y León, Cataluña, Madrid y Castilla La Mancha, donde no es necesaria la solicitud de la autorización de explotación pero sí se mantienen las licencias de homologación.

A falta de criterios homogéneos, los operadores de salones y máquinas recreativas y los fabricantes se debaten entre seguir innovando para introducir nuevas recreativas o unirse para lograr una unificación de criterios e intereses, meta que se propuso la recién creada Asociación Nacional de Empresas Operadoras de Tipo A (ANEOTA) y en la que sigue trabajando con las administraciones.

Agregar comentario
Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios