31/03/2011 | Salones de juego

Eduardo Antoja, presidente de Facomare, asegura que una feria al año en nuestro país "es más que suficiente"



 
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Durante la primera jornada de Fer-Interazar tuvimos la oportunidad de hablar con Eduardo Antoja, presidente de Facomare, asociación que posee la titularidad de esta feria. Con el repasamos la futura Ley del Juego, la publicación del Libro Verde, así como las principales novedades que ya han podido verse en la cita de Madrid y las posibilidades de convocar una segunda feria en nuestro país después del verano.

-¿Qué sensaciones extrae de la feria en su arranque?

Muy buenas; no nos han fallado ninguno de los grandes expositores. Para calibrar el número de visitantes ya habrá que esperar al menos al segundo día, el más fuerte de todos. Esperamos que sirva para reanimar un poco las ventas.

-Algunos compañeros han comentado que preferían optar por ser más comedidos en sus stands, para de esta manera ser coherentes con la coyuntura por la que pasa el sector y no dar una imagen que no es la más real. ¿Qué le parece esta opinión?

Este tema es algo un poco histórico ya. La feria tiene los metros que tiene. Hay unos costes del pabellón y los stands que no son proporcionales a la superficie; si vas a la feria de Londres, los stands son mucho más pequeños pero no por ello más baratos.

Sobre la imagen, si se mira con perspectiva histórica, de los stands que hay en esta edición no sobrepasa ninguno los 600 metros, cuando hace unos años los había de 1.000 y 1.200 metros.

Teníamos que volver a traer la feria a la primavera, es un poco como volver a los orígenes, como cuando nació en Barcelona y se celebraba en esa misma época. Luego, por una serie de razones, se dividió en dos: una en primavera y otra en otoño. La de Málaga pasó a hacerse en primavera. Este año, diría que más del 90% de los expositores decidieron que con una feria al año es más que suficiente, ya veremos si vuelve la época donde haya necesidad de hacer alguna más.

-¿Quiere decir con esto que no se va a celebrar la feria de Málaga del recreativo?

No, yo no puedo decir esto. Si alguien quiere convocarla, es libre de hacerlo; pero sí puedo decir que Facomare y sus miembros, que son la mayoría de expositores que hay aquí, casi el 100% de los grandes y alrededor del 70% de los pequeños expresaron esta idea durante nuestras últimas reuniones.

-Así pues, ¿si se convocara una feria aparte, no acudirían los grandes?

Digamos que no lo hará Facomare.

-Hemos detectado una buena cantidad de nuevos modelos. Por ejemplo, en el stand de Unidesa, con las slots especiales para salones de juego, y las máquinas con recaudaciones más baratas.

Sí, hace 15 años si ibas a un casino decías, esto es una máquina de casino; ibas a un bar, esto es una máquina de bar; ibas a un salón, etc. Pero ahora estas distancias están desapareciendo y puedes encontrar los mismos juegos en prácticamente todas las localizaciones. La parte más alta del mercado, los casinos, siguen adelante con innovaciones; pero los juegos se están difundiendo a la sección media-baja del sector, que son los salones y bares. Este es el tipo de innovación que se está llevando.

-No obstante, hay quien opina que añadir más variantes de máquinas es más un gasto que otra cosa, por el tema de las licencias de las Comunidades Autónomas...

Los fabricantes, evidentemente, querrían que se homogeneizara la normativa, pero no depende de nosotros. Las normativas autonómicas, aparte, tienen más que ver con los operadores que con los fabricantes, aunque esta última se deba a sus clientes, que son los operadores, cuyos clientes son a su vez los jugadores. Nosotros tenemos que hacer lo que ellos piden.

Por ejemplo en Andalucía, que ahora se está tramitando una modificación del Reglamento, en principio estábamos todos de acuerdo en que, si estamos realmente en la época del Euro, no tiene sentido hablar de 60 céntimos porque son 100 pesetas, antes el premio máximo era 400 veces porque eran 25 pesetas multiplicado por 400 son 10.000. En esta época decimos, 1 euro multiplicado por 500 son 500 euros; pero resulta que la ley andaluza, no el Reglamento, limita a 400 el premio, con lo cual... Y cambiar una ley implica que tiene que pasar por el Parlamento, por lo que es un proceso mucho más largo.

Ahora Facomare y Anesar han estado colaborando para establecer una especie de guía que describe cómo sería la máquina ideal de salón para toda España. Ya la estamos difundiendo y yo creo que los reguladores han de ser sensibles a la crisis económica que hay en este momento.

-¿Cómo sería a grandes rasgos esa máquina?

Nosotros también decimos que juegue a 1 ó a 2 euros, con un premio máximo de 1.000 veces la partida, una máquina más rápida en el tiempo de juego que lo que hay ahora, y que permita agrupar partidas.

-¿Qué opinión le merece la nueva Ley del Juego?

Como dije la semana pasada en las jornadas de Codere, hay un sólo sector del juego, no un sector online y otro tradicional o presencial, sólo que se difunde a través de canales diversos y que, cada vez más, se irán mezclando. Por ejemplo, se podrá jugar al bingo con el cartón físico, con el electrónico o desde casa, pero será el mismo juego.

Lo que queremos es que tanto el sector como su gestión se tienen que ver como algo normal. Queremos poder hacer lo mismo que va a hacer LAE y los demás del juego online: promociones, publicidad, gestionar nosotros el juego como se gestionaría cualquier actividad empresarial. En definitiva, que nos dejen hacer a nosotros.

-¿Están recibiendo información de los miembros de Facomare de querer desarrollar su propia plataforma o versión online?

Hay gente interesada, seguro. También falta ver con qué condiciones y qué fiscalidad. Lo que queremos también es utilizar como esta Ley del Juego como un instrumento para harmonizar dentro de lo posible el juego online y el tradicional. No sólo con la fiscalidad; el mayor problema es la gestión.

-Por último, sabe de la publicación del Libro Verde de la Unión Europea...

Sí, desde Facomare, la CEOE y otras asociaciones vamos a contestar a esta consulta. Precisamente, lo utilizaremos para hacer ver que el juego tradicional no debe ser considerado como un canal distinto. Si se intenta arreglar el juego online sin antes arreglar primero los agravios comparativos que hay con él, lo tenemos mal.

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