27/05/2011 | Vending
Los vendedores de la ONCE rechazan de plano que los terminales lleguen a la hostelería
Por motivos muy diferentes al juego presencial, pero en total consonancia con el, los vendedores de la ONCE llevan semanas manifestando su malestar por la nueva estrategia comercial de su empresa, una protesta que apenas se ha dejado ver en los medios de comunicación pero que representa a los cerca de 20.000 empleados afectados que ven peligrar su labor ante la entrada en escena de los nuevos terminales de venta.
"Estos cambios que está impulsando la ONCE tienen muchos intereses detrás y lo que está claro es que está llevándola a perder el concepto por el cual se creó y por el que el Estado le concedió la posibilidad de comercializar juegos", explica Inocencio Rial, responsable de la Secretaria de Servicios y Asesoría Jurídica de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras. Su finalidad social no era otra que dar una salida laboral a los cientos de discapacitados que representa, "un trabajo que ahora se niega y que, sin embargo, se concede a estancos, gasolineras, etc.".
El problema de los vendedores de ONCE viene de lejos, ya que no se inició con la irrupción de los terminales de venta en los bares, sino con la aprobación por parte del Consejo de Ministros, en septiembre de 2009, de la comercialización de sus productos a través de los denominados canales físicos complementarios (quioscos, estancos, gasolineras…).
Rial también achaca el desplazamientos de estos canales hacia la hostelería a la falta de resultados. "Tenían previsto alcanzar los 138 millones de euros en 2010 y se han quedado en tan sólo 23 millones, por lo que tienen que buscar alternativas". Y estas las han encontrado en los bares, necesitados de nuevos alicientes que revitalicen su actividad. "Pero con esto qué empleo se genera", se pregunta Inocencio que además acusa a la ONCE de haberse servido de los contactos que los propios vendedores tenían con estos locales para la venta de los cupones.
En referencia al empleo, CCOO asegura que en el año que llevan los terminales funcionando en los canales complementarios se han perdido alrededor de unos 500 empleos, de los algo más de 1.800 desaparecidos en los últimos cinco años.
Inocencio advierte de que la medida puede ser beneficiosa para la ONCE, pero duda de que lo sea para los hosteleros. En este sentido, indica que los contratos que propone el organismo son los mismo que se les ofrece a las gasolineras o los quioscos con un margen de beneficios de algo más del 6% de la recaudación (mismo porcentaje que se embolsa la UTE Logista-GTech) y 3.000 euros de fianza, "aunque tenemos conocimiento de que por el momento están dando seis meses de prueba".
El responsable de la Secretaría señala que "no se trata de una prueba piloto" como afirman desde la ONCE, sino un estrategia para poder seguir compitiendo con LAE y su más que previsible explosión en el mercado del juego gracias a la nueva Ley.
Su malestar ya ha llegado al Ministerio de Sanidad y durante la próxima semana hará lo propio ante los gestores de Logista y GTech.
Lo más leído
- Los empresarios de la hostelería defienden la instalación de los terminales de la ONCE en los bares
- Euroapuestas arrancará con córners de apuestas en 50 salones y tres bingos y 700 terminales en hostelería
- Italia demuestra con cifras por qué es el mercado del Juego más caliente en Europa
- Sexto año consecutivo de caídas para el bingo y un respiro para las tipo B
- La decoración se adapta a los nuevos juegos y clientes (II)
- Cirsa compensa los resultados en España con la buena marcha de su actividad en Italia y Latinoamérica
- La creación de empresas de juegos de azar y apuestas aumenta un 200% en el primer trimestre
- Benalmádena acoge el Europeo Radikal Darts
- El ociovending encuentra un nuevo futuro en la interactividad (II)
- La decoración se adapta a los nuevos juegos y clientes (I)

Agregar comentario